PETS MAD

Mi madre es un milagro andante. —Leonardo DiCaprio.

Cuando mi Perro/Gato Se Convierte Como en Mi Hijo

Consejera en Comunicación Profesional con Animales

Blanca Guadalupe Lazcano Salgado

blancagls.halaken20@gmail.com

Consultas:  0445534134962

La estructura de las familias ha cambiado en los últimos años, la dinámica de la sociedad, la economía, espacios reducidos de vivienda, etc.; ha impactado en reducir familias numerosas a familias dónde cada vez es mas frecuente la necesidad de estudiar o trabajar alejados de la familia de origen, esto nos ha vuelto vivir independientes y solo con la compañía de perros y/o gatos en la mayoría de los casos, que adoptan inmediatamente el rol de nuestros compañeros de vida.

En este mes que se celebra y aflora el “Amor Materno”,  se vuelve mas común el tema de los (perrhijos – gathijos) y aunque jamás se podrá, ni deberá de comparar con un hijo biológico humano, si existen ciertos elementos basados en el amor que lleva a decir esas frases que causan todo tipo de reacciones y comentarios.

Sin entrar en debates,  podemos tomar en cuenta algunas reflexiones para comprender ese sentimiento que nos genera al tenerlos de compañeros de vida,  sobre todo cuando vivimos sin compañía humana, o bien nuestra vida ha sido solo con nuestra pareja.

Se sabe que no son hijos,  por ello el sentimiento no se puede comparar al de un hijo, pero si es profundo por ello causa preocupaciones y reflexiones, cuando son cachorros, los veremos jugar, pero no nos pedirán juguetes en especial, lo que les proporciones será suficiente, y nosotros sentiremos ternura, satisfacción, amor,  diversión al ver como disfrutan lo que les compramos,  ellos al crecer su estado de conciencia no se volverá como un hijo adolescente, que se escapará a las fiestas, experimentará, nos cuestionará y estará cada vez buscando su independencia, Nuestros compañeros  animales no cambiaran en ese sentido, seguirán estando con nosotros, si tal vez con mayor energía, pero no recibiremos ningún reclamo, ni seremos juzgados, también estamos conscientes que ellos no estarán atendiéndonos cuando enfermemos o cuando lleguemos a la vejez, lo que si es seguro es que estarán acompañándonos en esos eventos.

Son animales y no personas,  pero eso no significa que existan sentimientos similares a la maternidad, el ¿por qué?, pues solo analicemos lo siguiente, una mama cambia actividades en su vida para el bienestar de su familia (se levanta mas temprano, hace cambios en casa, etc.), educa (tiene que poner reglas y limites),  sobre todo quiere incondicionalmente,  por estas acciones lo que desea es que ellos tengan una vida plena,  sana  y  feliz.  Se adquieren nuevas y constantes responsabilidades conforme también van creciendo al igual que con los hijos humanos como: estar al pendientes de su vacunación, cambio de alimento,  cortes de pelo, uñas, aseo dental, acondicionar espacios para su comodidad,  paseos y entrenamientos. Nuestros compañeros animales no piden nada a cambio y más sin embargo nos convertimos en el “todo” para ellos y su amor hacia nosotros siempre estará presente y manifestándose.

También por ello muchas veces quisiéramos conocer su sentir, si lo que estamos haciendo por ellos es suficiente, si son felices, si quisieran algo mas o inclusive si hay cosas que no les agradan o pensamos que tienen asuntos que reclamarnos. Hoy tenemos ya herramientas para todo ello, a la par de la evolución de la medicina veterinaria con ramas como la etología (que estudia su comportamiento), contamos con la “Comunicación Intuitiva (telepática) con animales”, que precisamente nos permite saber y preguntarles directamente nuestras inquietudes, lo cual contribuye al bienestar de la familia, al conocer , satisfacer o negociar sus necesidades y requerimientos, ellos se quedaran mejor y nosotros mas tranquilos al saber que estamos haciendo lo correcto o hacer lo que este en nuestras posibilidades de cambios, explicarles sobre cambios en casa, cuando tenemos que salir, si hay tratamientos médicos,  cambios en alimentación,  todo lo que cuando tenemos hijos humanos,  lo podemos hacer en una conversación durante la cena.

Son “hijos”, por que no somos sus dueños,  compartimos,  para ellos somos parte de su familia, cuentan con nosotros, nos esperan a que lleguemos a casa para jugar o simplemente para estar con nosotros, ellos no podrán ser independientes, para hacerse llegar de alimento y agua, de su salud cuando enfermen, por ello como una mama atenderemos todos esas necesidades básicas.

Todo esto a veces es difícil de comprender cuando no se ha tenido un animal de compañía y la profunda conexión amorosa que se establece con él. Y que se da en forma genuina entre ambos.