SEXUALITY

Ningún idioma puede expresar el poder, belleza y heroísmo del amor de una madre. —Edwin Chapin.

Entre el Deber y Mis Deseos (Sexo Durante el Embarazo)

Por Martha González y Octavio Morales

Sexo, Mente & Algo Más


Posando mis labios sobre tu piel, recorro tiernamente tu calor, sintiendo poco a poco, la fuerza salvaje de tu pasión. –Anónimo

El tema de la sexualidad es un tema que a todo mundo interesa, porque resulta algo placentero y que nos genera mucha curiosidad, por aquello que no sabemos o nos gustaría experimentar, aunque fuera en nuestras fantasías. Pero la cosa se empieza a complicar cuando existen esa curiosidad y además un deseo que se vive a flor de piel y no atreverse a vivirlo por el temor de dañar a terceros.

¿Y a qué nos estamos refiriendo específicamente? Pues a la actividad sexual durante el embarazo, a ese periodo de gestación de nuestra progenie, tan maravilloso, pero también algo complicado.

Tu cuerpo cambia, tus hábitos, tus tiempos, tus ánimos, y por si fuera poco tus deseos sexuales. ¿Pero cómo, se puede tener sexo mientras estoy embarazada? ¡Quién puede pensar en eso en semejante momento!

La respuesta es un rotundo SÍ, efectivamente hay muchos cambios sobre todo físicos los cuales te preparan para albergar a ese pequeñín@ que has planeado y ahora le espera con varias incertidumbres; entre ellas que todo salga bien. Si bien cumples con las recomendaciones del médico quedan en el aire otras características más que no son menos importantes, que son las que hacen que te levantes y le sonrías a la vida por los regalos tan preciados que te ha dado.

Nos referimos a los estados de ánimo, a tus sentimientos y emociones a tus deseos carnales, a tu sexo. Los deseos de tu cuerpo no desaparecen, muy por el contrario, se acrecentan. Todo podías esperar menos que tus deseos sexuales fueran más intensos y que no puedas expresarlos y mucho menos dejarlos salir y hacerlos realidad.

Es un hecho, y los médicos ya lo han aprobado, es posible realizar contacto sexual en este momento crucial. Sin embargo, la mayoría de las veces lo evitamos porque tenemos miedo a dañar al bebé y nos tenemos que aguantar acercamiento y por ende el disfrute de tu cuerpo y el de tu pareja. Si hay una observación médica, tú y tu pareja se han puesto de acuerdo, es el momento de brindarte esos deleites de los dioses. La idea principal es que liberes esos miedos que te paralizan. Checa entonces si tu embarazo no es de alto riesgos, pero que sea prescrito por un especialista, habla del tema con tu médico, elegir las posiciones sexuales que se acomoden al grado de avance del embarazo, ya que, en los dos primeros trimestres, puede resultar más cómodo ya que hacia el último trimestre algunas variantes pueden hacer que tengas más cuidados, muchas veces con alguna almohada y llevarse las cosas con más calma, CALMA no hay prisas jueguen vivan, disfrútense en esta etapa tan rica y con tantas emociones nuevas. Esto también fortalece tu autoestima, y el seguir

sintiéndote deseada por tu pareja, es un momento de recibir la ternura la cercanía de tu pareja e incluso con tu bebé. Identifica si realmente hay inapetencia de deseos o son incluso tus prejuicios religiosos, de cómo te educaron en casa o que eso no es señoras decentes lo que no te dejan disfrutarte y disfrutar.

Dentro de las atenciones que deberás tener durante tu embarazo es el de tus deseos eróticos y tus fantasías.

¡Ya está dicho!... Tienes tarea.