SEXUALITY

Todo niño viene al mundo con cierto sentido del amor, pero depende de los padres, de los amigos, que este amor salve o condene. –Graham Greene.

Pareja, Enamoramiento y Amor

Sexólogos de la comunidad Yo elijo ser Feliz

Por Martha González y Octavio Morales

@SexoMenteyAlgoMás


Quién esa persona a la que llamamos pareja; quién esa persona que sin saberlo me permite reafirmarme como persona. Con quién he elegido compartir mis tiempos, espacios, mis recursos, sueños, metas y mis expectativas; no resulta tan sencillo contestarse esta pregunta.

Compartirse con alguien que se presenta más allá mí mismo y mi historia, esta persona me permite identificarme como alguien que existe dentro de un conjunto de otros seres humanos, con alguien especial en un grado de intimidad que no a cualquiera se le otorga este nivel de acercamiento; asociarse con otra persona de manera sentimental y por ende sexual vale la pena detenernos a reflexionar por unos momentos para poder saber cómo lo estamos haciendo o que es lo que pudiera estarnos fallando.

Cómo entendemos esto que llamamos pareja y cómo se construye; es importante revisarlo desde diferentes ángulos como la tracción física, la atracción intelectual, así como la atracción afectiva. Y es aquí donde interviene el enamoramiento que es lo que mayormente nos llega a confundir. Ya no hablemos de una separación o términos de esa relación que en nuestra mente nunca cabe esa posibilidad, pareciera borrada completamente de nuestro entendimiento.

Estamos hablando de las uniones que contemplan a una pareja sentimental y con la cual se establece este vínculo afectivo, económico, y por supuesto el vínculo sexual. Para ello hemos de revisar los niveles de atracción que se presentan en una pareja.


Niveles de Atracción

Atracción física: se refiere a la parte del interés por la otra persona, comentan los investigadores, que intervienen desde los esquemas que cada uno de nosotros podemos tener en nuestra historia personal, la segregación de sustancias químicas como las feromonas; lo que puede explicarnos como es que puede haber personas que nos interesan sexualmente hablando y no ser atractivos a la vista de otros como solo y únicamente lo es para nosotros.

Atracción intelectual: en estos aspectos se involucran los intereses en común, las coincidencias, las ideas, y metas, entre otros. Estas circunstancias involucran a la comunicación, que no necesariamente es verbal. Existe una identificación entre las dos partes que los lleva a sentirse complementados por la otra persona.

Y la Atracción afectiva: en la que intervienen los afectos, esos sentimientos que solamente puede experimentar por la persona elegida. El cariño y/o el amor, el sentimiento del “tú me importas”.


Enamoramiento

Cuando las parejas han atravesado los tres aspectos de atracción entonces estamos hablando de que ya están entrando al enamoramiento, entendiéndose como el sentimiento exclusivo para la persona elegida en la que todo lo que involucre a la persona amada es especial y único; aunque mucho se comenta que es cuando las parejas experimentan este sentido de exclusividad y de propiedad en la que nadie excepto yo puedo acceder a los sentimientos de mi amad@. Este estado de enamoramiento manejado como una pérdida relativa de contacto con la realidad, el pensamiento está en y para la otra persona, es el deseo constante de permanecer cerca de él o de ella, no se tolera la separación, siendo la motivación de su existencia.

De igual manera se presentan algunos cambios físicos que alteran el organismo y que aparentemente no son identificables a primera vista, el cerebro segrega en grandes cantidades una sustancia llamada Fenil Etil Amina (FEA), conocida como droga del amor, por eso también se dice que el enamoramiento es: en el amor miento. Un estado de euforia, la excitación acelera el ritmo cardiaco, es decir hay un aumento en los latidos del corazón, la sensación mayúscula de alivio, el sonrojo, la sudoración, los cambios de temperatura, temblores, y trastornos digestivos.

Y los cambios psicológicos como la distracción, el deseo de destacar para atraer al sujeto amado y oscilaciones en el estado de ánimo, distracciones, insomnio, intranquilidad y gran tensión emocional, la depresión cuando se ve lejos el objetivo amoroso y alegría cuando a la otra persona no se le es indiferentes.

La mayoría de las parejas buscan y concretan su unión bajo este estado de fervor, sin embargo, cuando ya ha pasado el momento del embelesamiento (que puede ir de los dos meses a los tres años) continúa otro momento de la pareja que es el del amor real, sin ese tónico que lo hace ver todo de color rosado, es cuando se conocen mejor, en la cotidianidad, cuando miran a la persona de carne y hueso. Es importante reconocer e identificar que cuando baja o desaparece esta limeranza la problemática de la pareja se empieza a hacer presente; ya no hay esa atracción como antes, empiezan las discusiones por cosas que antes eran irrelevantes, comienzan a verse los defectos, etc.

Ya que la persona que está limerada o enamorada, tiene pérdida relativa de contacto con la realidad, su pensamiento se centra en la persona ("intrusión"). Por lo que cualquier obstáculo para la realización amorosa constituye no un impedimento, sino un estímulo para dicha realización.

Sin embargo, sería importante considerar que una cosa es acceder al enorme placer que puede dar el enamorarse de alguien, y otra, ya en ese estado, tomar decisiones cruciales para tú vida.

La persona en su estado de enamoramiento no puede identificar el riesgo, el no medir consecuencias que después se pueden detonar en una problemática de salud, de economía, una cuestión legal e incluso de la vida misma, de ahí tenemos los crímenes pasionales o los suicidios.


El Amor Real

La pareja puede acceder al siguiente nivel que es del amor real, al nivel del reconocimiento de la otra persona como tal sin ese sentido de propiedad; cuando la relación evoluciona a un estado de comunicación entre dos personas que han decidido permanecer juntas tratando de negociar sus puntos de vista. Entendiéndose entonces, como pareja a dos personas que tienen perspectivas comunes, que experimentan sensaciones, sentimientos e intereses físicos y mentales muy similares entre sí; y que están dispuestos a compartir algo más que espacios y/o recursos materiales; con el principal objetivo de brindarse satisfacciones muy personales.

Revisar los niveles de intervención que pueden tener uno hacia el otro, el mundo de cada uno y lo que comparten ya como pareja, lo que cada uno le está poniendo a la relación y como intervienen ambos en sus vidas y en separado para lograr una mejor convivencia. Por otro lado, la pareja debe decidir, libre y responsablemente, si conviene o no seguir juntos y cuál de las dos opciones es la más adecuada para la salud mental y para el objeto de la propia vida en el momento en que las dificultades no permiten más la relación.

Por eso detente por unos momentos y checa que está pasando con eso que nos lleva la vida a comprenderlo…