CREATIVE MIND

Ligerezas como el aire son para el celoso fuertes confirmaciones, como un testimonio de las Sagradas Escrituras. -William Shakespeare

14 de Febrero, Día del Amor y la Amistad

El primer recuerdo que tengo del famoso día de los enamorados, fue como a los 13 años. Claro que a esa corta edad yo no tenía novio, pero era una edad en que las niñas pensamos todo el tiempo en los niños, y ellos en todo menos en las niñas, es decir, en la pelota, los deportes, los cuates, los videojuegos ahora. Así que si querías tener novio, asunto vital en esa fecha señalada, había que echar mano de los mayorcitos. Así las cosas acepté ser novia de un chavo mayor que yo, creo que era dentista o veterinario, no recuerdo bien; o al menos eso estudiaba. El problema, era que una vez pasado ese día, yo no tenía nada que ver con él. No tenía ningún interés en común, y por supuesto que él no podía aspirar a nada más que un casto beso. Lo único que le debo, es que me presentó a Serrat (bueno, me regaló uno de sus discos). Y desde ese momento me convertí en su fan. Años después me lo presentaría en persona mi marido, Raúl Vale, en Barcelona.

Y verdaderamente me quedé muda: Semejante compositor fue por nosotros al aeropuerto en su WW naranja descapotable. Yo, aunque lo duden, me quedé muda y me volví a sentir la adolescente que era cuando lo escuché por vez primera en aquel disco de 45 revoluciones, donde cantaba "Señora": Ese con quien sueña su hija, ese ladrón que os desvalija de su amor soy yo?

Años después me di cuenta que el día de los enamorados es uno de esos días que han inventado, seguramente los gringos y los comerciantes (que son prácticamente lo mismo) para poder vender muchos peluches ? que por cierto se llenan de ácaros, y que no sabe uno dónde ponerlos si rebasa los 15 años? y, como dice mi cuñado Jesús Miguel, un montón de paquetitos de 25 tarjetas de "Solo te amo a ti?. Claro que si el novio o marido no te regala nada te sientes desairada. Lo cual no evita que me siga sintiendo como esa niña tonta que necesitaba un novio, real o imaginario, para que las niñas de la escuela lo tuvieran bien claro, y no quedar como poco popular.

Finalmente descubrí (no había puesto atención en lo obvio), que es el día del amor y la amistad. Lo único que realmente vale la pena celebrar es a nuestros amigos. Ellos siempre estarán ahí, en cualquier fecha, sin tener que darte regalos ? la mayoría de las veces inservibles ? y estarán para nosotros aunque mientras el amor nos entretiene no tengamos tiempo de ir al cine con ellos o jugar cartas o tomarnos un café, ya que el amor nos ciega y no nos permite darles algo de nuestro valioso tiempo de enamorados. Cuando volvamos con las historias de fracasos amorosos, traiciones o quejas varias, ellos estarán ahí. Pacientes, cariñosos, sin rencores. Listos para prestarnos su hombro, para que lloremos en él.

Así que son ellos los que realmente se merecen esas llamadas cariñosas y que nos reunamos con ellos, ese día tan señalado, o cualquier otro; para que les demos esas cursis tarjeteras que dicen " Te quiero solo a ti" aunque traigan 25.

@ArlettePacheco